La pandemia impactó en la salud de millones de personas, pues el confinamiento e incertidumbre agudizó trastornos como la ansiedad y depresión. Esta situación no solo destaca la relevancia de preservar el bienestar, también hace evidente la necesidad de invertir en salud mental.

La atención a la salud mental era una de las ramas del sector poco atendidas a nivel global.  Durante el último año, este padecimiento fue más evidente, ya que 1 de cada 2 personas experimentó algún trastorno de salud aunado a las personas que ya tenían algún tipo de padecimiento y se agudizó tras la contingencia sanitaria, según cifras de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).

Pese a ello, no fue hasta la pandemia que invertir en salud mental, bienestar, apoyo psicosocial se convirtieron en principales prioridades para el sector en los próximos años y, por ende, en una oportunidad para inversionistas de capital privado para impulsar su desarrollo.

Incluso, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que no atenderla le cuesta a la economía mundial hasta 6 mil millones anuales en pérdidas de productividad. También, la OMS precisa que a nivel global solo el 2% de los presupuestos nacionales invierten en salud mental.

5 tendencias para invertir en salud y bienestar

Con la incursión de la tecnología en la medicina y otras industrias, la inversión en salud mental y bienestar es una alternativa para inversionistas a largo plazo.  En un análisis de la firma CB Insights destaca 5 áreas con potencial dentro de la medicina:

Telemedicina

La prestación de servicios de salud de manera remota durante la pandemia es una modalidad de atención que permanecerá en los próximos años. Incluso, evolucionará la manera de brindar el servicio, diagnósticos e interacción entre pacientes y personal de salud.

Dispositivos conectados o wearables

El uso de este tipo de dispositivos electrónicos sirve para analizar y transmitir información del usuario como una opción de tener un monitoreo de su estado de salud. Cada vez hay más empresas emergentes con nuevos dispositivos portátiles para atender en tiempo real y de mejor manera al paciente.

Terapéutica digital

El panorama en la medicina y su atención ya no será la misma. Con el uso de dispositivos que faciliten la salud digital, nichos como la atención especializada, se convierten en áreas con potencial para invertir. Por ejemplo, el financiamiento estará centrado en empresas que utilicen software o plataformas para brindar un mejor tratamiento de un padecimiento o enfermedad de manera virtual.

Manejo de enfermedades crónicas

El incremento de enfermedades crónicas impulsa a gran escala las inversiones para encontrar una mejor atención y medicamentos para combatir dichos padecimientos. La demanda por expandir ensayos clínicos e investigaciones perfilan este subsector como uno de los más prometedores para los inversionistas.

Farmacias en línea

Otra posibilidad que brinda el healtech es el proceso y logística de compra y distribución de medicamentos. Con el uso de la tecnología, las startup que brindan servicios de envío a través de plataformas digitales también atraen inversiones de capital privado a largo plazo.

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Por qué invertir en salud mental

En la industria del Venture Capital, la inversión en tecnologías disruptivas en la medicina es una estrategia rentable. En el último año, el capital enfocado en empresas emergentes healtech fue cinco veces más que en el 2018 en América Latina.

La inversión en healtech pasó de 16 millones de dólares hasta 99 millones en la región Latinoamericana tras la contingencia sanitaria por el Covid-19, de acuerdo con cifras de la plataforma Startupeable.

Respecto a la inversión en salud mental, este nicho toma relevancia para inversionistas del Venture Capital. En el 2020, el flujo de inversión de capital privado pasó de 200 milones hasta 4.6 mil millones de dólares, de acuerdo con cifras del CB Insights. Aunque aún faltan áreas que explorar para esta alternativa de inversión.

Actualmente existen empresas emergentes que atraen recursos del capital privado enfocados en preservar la salud mental. Una de ellas es Calm, la primera startup en ser un unicornio.  

La empresa logró recaudar 88 millones de dólares de los fondos TPG Growth, Insight Venture Partners, Ashton Kutcher’s Sound Ventures y Creative Artists Agency.

Calm logró incrementar sus ingresos anuales cuatro veces más a 150 millones de dólares en los últimos tres años.

En los últimos meses, la investigación clínica, incursión de tecnologías disruptivas en la medicina, cuidado del bienestar e inversión en salud mental creció 4 veces más que en los últimos cinco años, siendo una nueva oportunidad para el Venture Capital.

Venture Capital cada vez impulsa sectores claves para el desarrollo de la economía e innovación en sectores como la medicina.

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