Las empresas en etapas tempranas necesitan de los recursos para impulsar su modelo de negocio. La falta de oportunidades para acceder a capital hace del Venture Debt una alternativa confiable.

En el último año, los impactos negativos tras la pandemia dejaron un escenario complejo para todos. Las empresas emergentes o de nueva creación no fueron la excepción.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en su encuesta sobre la demografía de los negocios 2020 precisa que de 4.9 millones de empresas consultadas, el 85.2% admitió haber tenido una disminución en sus ingresos.

Frente a ese escenario, la necesidad de levantar capital para consolidar o arrancar un emprendimiento es fundamental.  En particular para aquellas empresas que se encuentran en fase semilla o muy temprana.

Inversiones en capital semilla

Las inversiones para empresas en esta fase suelen ser poco comunes, de acuerdo con una encuesta realizada por la firma Gallup, el 77% de las empresas emergentes dependen de los ahorros personales de sus creadores para cubrir sus necesidades de capital inicial. Situación que evidencia las dificultades para acceder al capital en esta parte de su desarrollo.

Para incentivar este ecosistema, el Venture Capital es una alternativa de inversión en la que encuentran un respiro. A nivel global esta alternativa de inversión representa 129 mil millones de dólares de acuerdo con cifras de la Asociación de Capital Privado de Mercados Emergentes (EMPEA, por sus siglas en inglés).

De los cuales la participación de capital privado se concentra en mercados como Estados Unidos, como uno de los mercados más consolidados; también en mercados emergentes como África, China y América Latina.

Si bien los inversionistas internacionales en Venture Capital están dispuestos a asumir el riesgo de una nueva empresa aún hay cierta resistencia para invertir en rondas semillas.

En un análisis del CB Insights de 1,119 nuevas empresas que levantaron capital semilla solo 12 lograron una valoración de más de mil millones de dólares, en los últimos 10 años. De ahí la relevancia de apostar por el capital emprendedor.

Una alternativa para empresas emergentes

Si bien empresas emergentes encuentran alternativas en la industria de Venture Capital para el levantar capital que necesitan para potencializar su crecimiento. Algunas de ellas optan por otros tipos de inversión.

En esta etapa semilla una empresa está en etapa inicial sin un plan establecido. Para esta fase el capital es para poner en marcha o impulsar el desarrollo temprano de un emprendimiento.

Generalmente, estos recursos provienen de ahorros, amigos, familiares, o en algunos casos, inversionistas ángeles. Aunque una de las principales oportunidades son las inversiones en fondos de Venture Capital, especializados en etapa semilla, como sucede con Venture Debt.

Este tipo de inversión se utiliza cuando una empresa está en etapa muy temprana o emergente. Este emprendimiento necesita capital para hacer frente a una estrategia para lanzar un producto, validar el modelo de negocio, o bien, comenzar a operar.

Los inversionistas en este modelo comprometen su capital a cambio de 40% de las acciones de la empresa y toman una figura similar a un mentor.

Si quieres saber más sobre sobre esta alternativa de inversión puedes leer: ¿Qué es Venture Debt y cómo respalda a las pequeñas empresas?