Diagnóstico de salud financiera

diagnóstico salud financiera wortev capital

Cada inicio de año es una oportunidad para plantearte nuevos hábitos. El cambio en el calendario nos inspira a lograr nuevas cosas. Seguramente esto te hace crear muchos planes, pero para poder alcanzarlos es importante tener los recursos necesarios. Y, para esto, la salud financiera es vital.

¿A qué nos referimos con salud financiera? A que tus ingresos puedan cubrir tus necesidades y tengas un ahorro y fondo de emergencias, además de que estés libre de deudas. Quizá estés pensando que la situación económica actual es complicada, y si apenas alcanza para vivir, ¿cómo ahorrar? Sin embargo, muchos de los gastos que tenemos a veces ni siquiera los registramos y se convierten en fugas de dinero.

¿Cómo diagnosticar tu salud financiera?

Existen diversas preguntas que te debes hacer para conocer qué tan buena es tu salud financiera. Con esto podrás desarrollar un plan de ahorro real y sostenible. Para empezar, necesitas conocer tus ingresos, egresos y deudas.

Crea una tabla en la que registres el dinero que ganas, el que gastas y lo que debes.

  • Ingresos: Es la cantidad total de dinero que ganas en un periodo de tiempo establecido (catorcenal, quincenal o mensual). Si tienes un empleo en el que estás registrado en una nómina es más fácil tener clara esta cifra. Ojo: es importante considerar la cantidad neta y no bruta. Es decir, lo que recibes ya libre de impuestos. Si tus ingresos son fijos, no tendrás problema. No obstante, si no son siempre los mismos, lo recomendable es que saques un promedio de los pasados seis meses.
  • Egresos: Es el dinero que gastas. Aquí debes clasificar lo imprescindible de lo innecesario. Es decir, primero debes calcular lo inamovible (renta, despensa, transporte, servicios). Es decir, todas las cosas que tienes que pagar para poder realizar tu rutina diaria sin problemas. Luego, en los prescindibles, pon los gastos que tienes que no son absolutamente indispensables, pero que pagas mes con mes. Por ejemplo, servicios de streaming, suscripciones a revistas/periódicos y el retoque de cabello o barba. Posteriormente, considera las que puedes reducir o hasta eliminar. Por ejemplo, tal vez podrías compartir un servicio de streaming y dividir el costo con alguien más.
  • Deudas: Todo lo que debes, a quien sea. Puede ser un préstamo a algún amigo o familiar, uno bancario o los pagos a la tarjeta de crédito. Es importante que recuerdes que, si tienes muchas compras a meses sin intereses, su total suma para la deuda y para reducir el crédito que tienes. Clasifícalos en pagos mensuales, pagos sin fecha (por ejemplo, préstamos de amigos) y en deudas con saldo mínimo a pagar para no generar intereses. Suma todo para saber cuánto tienes que pagar mensualmente sí o sí para saldar todas tus deudas.

El estado de tus finanzas personales

Entonces, ya puedes hacer el diagnóstico. Simplemente suma egreso más deuda y eso réstalo a tus ingresos. El resultado de esto te dirá en qué estado están tus finanzas personales.

  • Estado crítico: Si tus gatos sobrepasan tus ingresos, debes recortar gastos. Asimismo, puedes explorar la posibilidad de renegociar deudas. Si tu salud financiera está en estado crítico, debes tener extremo cuidado y buscar una solución a la brevedad pues es probable que te sigas endeudando poco a poco sin darte cuenta.
  • Estado mejorable: Si estás gastando más del 60 % de tus ingresos, pero no te estás endeudando más ya vas de gane. Sin embargo, siempre se puede mejorar. Por ejemplo, puedes hacer un plan para pagar tus deudas más rápido o recortar algunos gastos en el futuro próximo.
  • Estado ideal: Si gastas entre el 40 y 50 % de tus ingresos, estás en un estado ideal. Aquí ya puedes pensar realmente en ahorrar, porque ya no te estás endeudando. Asimismo, es momento de comenzar a invertir para mantenerte con una buena salud financiera a futuro.