¿Influyen las emociones al momento de invertir?

emociones al invertir

Las emociones influyen, en mayor o menor medida, en todas y cada una de las acciones que realizamos, incluso en las inversiones. Por ello, es necesario analizar estas determinantes y priorizar el conocimiento ante los sentimientos al invertir, antes de tomar decisiones importantes con respecto a nuestro patrimonio.

Existe una rama de las finanzas que se llama finanzas conductuales o del comportamiento, misma que sirve para analizar, desde una perspectiva de la psicología, cómo influye el sentir de una persona, al momento de tomar decisiones de inversión. En no pocos casos, estas suelen ser irracionales de acuerdo a diversos textos sobre la materia.

Pero ¿cuáles son los sentimientos que influyen o podrían influir en el proceso de  inversión? Entre otros, la alegría, euforia y avaricia se encuentran en un lado de la balanza; y frustración, tristeza, miedo e incertidumbre en el otro. Lo más importante a considerar es conocer, estudiar y poner sobre la mesa todas las oportunidades.

No actuar por impulso

En los inversionistas puede pasar algo similar. Por ejemplo, antes de decidirse a invertir, seguramente rondarán el miedo y la incertidumbre. Por ello, es importante acompañarse de especialistas que alejen un poco de esos sentimientos y los cambien por seguridad y determinación, pero con prudencia.

Pero una vez que ya se está en e mundo de las inversiones, son diferentes las emociones que pueden presentarse, dependiendo cada momento y las circunstancias en las que se encuentre el dinero. Aquí será necesario controlarlas y no actuar por impulso, para así evitar que pase lo que pasa con el jugador en la casa de apuestas.

Pudiera ser el caso de que se está en racha positiva y que en poco tiempo la inversión se disparó de forma importante porque fue un buen día para la empresa en la que se apostó el recurso. La euforia, la alegría y quizás la avaricia, pudiera generar que, sin analizarlo a fondo, se arriesgue más capital, con lo que ello pudiera implicar: una pérdida de lo ganado e incluso más.

Hay que recordar que las inversiones en mercados son volátiles, riesgosas e impredecibles, por lo que es necesario ser prudentes y, en todo caso, ser tolerantes a las pérdidas y la frustración. Eso sí, evitando siempre actuar por impulso.

Por el lado contrario, pudiera ser que la inversión haya caído de forma importante por una mala racha de los portafolios en los que se metió el recurso. Aquí, llegarán sentimientos como la frustración, el enojo, el miedo y la incertidumbre.

Esto puede hacer que se tomen decisiones drásticas como dejar de invertir y con ello perder lo avanzado. Pero no, no porque pasó una vez, quiere decir que pasará siempre. Como ya se dijo, las inversiones en los mercados son volátiles y así como un día se pierde, otros se gana. No hay que abandonar el barco sólo por un día de tormenta. 

Analizar antes de dejarse llevar por los sentimientos al invertir

Como se puede ver, las emociones sí pueden entonces incidir en los procesos de inversión. Los sentimientos están ahí y eso está bien. Lo importante es no dejarse llevar sólo por eso.

Cuando se esté en una situación de euforia o frustración, primero hay que dejar que pase y después analizar, acompañado de especialistas y con base en el conocimiento más que con impulsos, qué elementos se tienen para tomar las decisiones.

Algunos consejos para combatir la ansiedad al invertir los puedes consultar en nuestra cuenta de Instagram. Y también puedes consultar más sobre cómo diversificar tus inversiones.