Uno de los conceptos básicos en materia de inversiones es la diversificación.

Tener una cartera diversificada significa poseer activos que tengan comportamientos dispares en distintos escenarios de mercado; es decir, si un activo baja, hay otro que sube.

El factor clave para obtener los mejores rendimientos no es qué tipos de productos incluyes en tu portafolio, ni el momento en que los compras, sino lograr hacer una combinación perfecta de estos factores.

Si bien, como inversionista siempre desearás tener activos que suban cuando el mercado experimente una tendencia alcista, si diversificas estás renunciando a una parte del rendimiento de la cartera.

Por eso es importante que seas consciente de que “el efecto positivo de la diversificación no se nota sobre la rentabilidad del portafolio sino sobre su riesgo”, explica Fernando Luque, Senior Financial Editor de Morningstar.

Para que la diversificación de tu cartera cumpla su propósito debes incluir diferentes tipos de activos, algunos de renta variable, otros de renta fija, algunas divisas o materias primas.

No se trata de incluir muchos fondos de un mismo tipo, sino pocos fondos de baja correlación entre sí.

El riesgo de sobrediversificar

Todo en exceso afecta. Tendrás que cuidar en no caer en la sobrediversificación, porque esto representa un riesgo mayor que si no tuvieras puestos tus activos en las suficientes opciones de fondos.

“Ningún inversionista prudente pone todos los huevos en una sola canasta. Pero una diversificación excesiva dificulta el rendimiento”, advierte Jhon Neff, inversionista de los fondos de inversiones Windsor.

El mejor camino es tener un portafolio simple, con pocos activos, pero distintos entre sí (de baja correlación).

Pero lo más importante aún es que puedas entender cómo funcionan, entre más claro lo tengas es más fácil que entiendas cómo se comporta tu cartera en su totalidad.

De ahí que Warren Buffet señale que “una amplia diversificación es solo necesaria cuando el inversionista no entiende lo que está haciendo”.

Si quieres conocer más sobre los diferentes tipos de diversificación puedes consultar Qué tipo de diversificación te conviene para invertir

Incluye un fondo de capital privado

El capital privado debe formar parte de tu cartera de inversión a largo plazo debido a que tendrás acceso a inversiones y segmentos de mercado a los que resulta imposible llegar a través de mercados públicos.

Hay una gran tendencia a que los fondos de capital privado aumenten y con ello se amplía el número total de oportunidades.

Además, invertir en capital privado te obliga a tener una perspectiva de largo plazo, que te permitirá reducir tu riesgo de cometer errores tácticos y conductuales.

Si quieres diversificar tu portafolio te invitamos a invertir en Wortev Capital, somos un fondo emprendedor enfocado en impulsar a las pequeñas empresas.