Compras impulsivas… ¡Aléjate de ellas!

Compras impulsivas

Muchas veces pasa que el dinero se nos va, como por arte de magia. Sin embargo, cuando uno cuenta con un presupuesto bien trazado, es más fácil identificar cuándo el dinero se está escapando. Uno de los peores puntos de fuga, son las compras impulsivas.

Las compras impulsivas no son forzosamente lo mismo que los gastos hormiga, aunque a veces van de la mano. En realidad, se trata de gastos más fuertes, generalmente promocionados por la mercadotecnia.

En el sistema económico actual, es muy fácil que encontremos todo tipo de ofertas. Desde el Buen Fin (emulando al Black Friday de Estados Unidos) hasta el Hot Sale, existen temporadas específicas generadas para convencer a la gente de comprar cosas sólo porque están en oferta.

Cada vez es más común recibir cualquier cantidad de mensajes invitándonos a aprovechar ciertas ofertas. Puede ser el teléfono de última generación, una venta de alguna aerolínea para viajar, o los precios muy bajos de alguna app: todos nos piden nuestro dinero.

La tentación puede ser enorme y la idea de “solo se vive una vez” nos alienta a seguir ese impulso. “Total, el dinero va y viene” nos suena a buena justificación. Sin embargo, para poder respetar el presupuesto que tenemos, no hay que caer en esta trampa.

¿Cómo alejarte de las compras impulsivas?

Es muy sencillo mantenerte dentro de tu presupuesto. Las siguientes ideas salvarán tu dinero de gastos inesperados e innecesarios:

  1. Desactiva notificaciones de apps que implican gastos, como Rappi, Uber, UberEats, etcétera. Tienden a mandar promociones al menos dos veces por semana.
  2. Prepárate para las ventas anuales: hay ventas que ya están establecidas, como el Hot Sale a finales de mayo o el Buen Fin en noviembre. Si hay productos que quieras comprar, como electrodomésticos, ve revisando precios y comparando en varias tiendas desde antes de la fecha de dichas ventas. Así podrás notar si hay precios que fueron inflados y hacer una compra consciente.
  3. No te dejes llevar por los porcentajes de descuento. Es una estrategia muy común de la mercadotecnia, atraer al público con “grandes porcentajes de descuento”. El que tenga un gran descuento no significa que necesitas una licuadora nueva o una pantalla nueva.
  4. No cargues con tus tarjetas a menos de que sea para un gasto programado. Llevar la tarjeta (de crédito o débito) contigo a cada momento hace muy sencillo que no notes cuánto estás gastando al no ver una merma clara en tu cartera en ese momento.
  5. Ponte metas fijas: Viajar, cambiarte de casa o incluso planear tu boda. Estas metas que implican un ahorro fuerte te pueden servir mucho para mantener los pies en la tierra y no gastar de forma impulsiva.
  6. El dinero que “te sobre” a final de quincena, ¡guárdalo! Si tienes un presupuesto bien establecido y te sobra dinero al final de cada quincena, júntalo en una alcancía que no puedas abrir fácilmente. Cada tres meses, usa ese dinero para meterlo en una inversión.

Planifica metas grandes

La mejor forma de evitar las compras impulsivas es plantear grandes metas y tener una inversión para ir haciendo crecer tu dinero. Ante la duda de si vale la pena la compra, pregúntate:

  1. ¿Lo necesito?
  2. ¿Me va a alejar de mi meta?

Si te aleja de tu meta y no es una necesidad básica, mejor no lo compres. Verás que al final llegarás a mejores metas.

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