30 de julio de 2020

Cuando escuchamos intereses es inevitable relacionarlo con una deuda o préstamo bancario. Aunque hay una posibilidad de que este sea positivo en tu inversión. En este artículo te contamos qué es y cómo funciona el interés simple y compuesto. 

Por lo general, en un préstamo, el banco brinda el capital al terminar el plazo, el usuario debe regresar con un adicional o interés que acuerde la institución.  En términos financieros, el interés es la ganancia que se genera ya sea por el otorgamiento de un crédito o por las inversiones que se realizan en determinados productos. Existen dos tipos: interés simple y compuesto.

En primera instancia,  se dice que el interés simple se refiere a los intereses obtenidos al vencimiento de una inversión, mismos que no se suman el capital inicial. En el caso del interés compuesto se trata de las ganancias obtenidas en un período y se suman al capital inicial.

¿Qué es el interés simple?

El interés simple se trata del dinero que por el uso genera una ganancia o excedente por un tiempo específico. Respecto a una inversión, es el que se genera sobre un capital inicial y a determinado plazo, sin opción a reinvertir.  Así este tipo de interés simple se requiere a los intereses obtenidos al vencimiento de una inversión, mismos que no se suman al capital inicial. 

Debe considerarse que el interés no representa lo mismo para ambos productos: 

Cuando se contrata un crédito bancario, por ejemplo, se busca la tasa de interés más baja posible para que el préstamo nos resulte más barato. 

En contraparte, cuando se invierte dinero en algún instrumento, lo que normalmente se busca es un mayor interés para que al final del proceso de inversión, el dinero con el que empecé, haya registrado un crecimiento que entre mayor sea, mejor.

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Ejemplos de interés simple 

Este tipo de interés podemos verlo cuando alguien mete su dinero a un banco por un determinado plazo y con una tasa de interés preestablecida.  Al finalizar el periodo, se entrega el recurso, con el interés generado en dicho periodo.

Los intereses siempre se aplican sobre el mismo capital; el interés siempre es el mismo, sin importar si me lo prestan por 3 o 5 meses

Debe considerarse que el interés no representa lo mismo para ambos productos

  1. Cuando se contrata un crédito bancario, por ejemplo, se busca la tasa de interés más baja posible para que el préstamo nos resulte más barato. 
  2. En contraparte, cuando se invierte dinero en algún instrumento, lo que normalmente se busca es un mayor interés para que al final del proceso de inversión, el dinero con el que empecé, haya registrado un crecimiento que entre mayor sea, mejor.

Por ejemplo, si inviertes $100 pesos a un año con una tasa de 10%, al final de ese año, el capital total sería de $110 pesos. Ese será el recurso que obtendré al concluir el periodo. 

El interés simple, en el caso de las inversiones, se utiliza más en personas que no quieren correr tanto riesgo en su inversión. 

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¿Qué es el interés compuesto?

Cuando hablamos del interés compuesto es aquel que se va sumando al capital inicial para generar nuevos intereses. Esto  produce un efecto multiplicador. Es decir, los intereses generados en un periodo, generan nuevos intereses y van acrecentando el rendimiento en el tiempo.

Con este tipo de interés puedes reinvertir tu capital más las ganancias esperadas. Así los mismos intereses que genera la inversión lograrán que aumente el capital inicial en cada período para obtener un mayor beneficio en cada ejercicio

Ejemplos de interés compuesto 

El interés compuesto aplica para aquellos inversionistas un poco más arriesgados y que buscan mayores rendimientos por su dinero, ya que se genera interés sobre el interés.

Uno de los consejos más útiles y prácticos para los inversionistas es que ahorren los rendimientos que obtienen ya sea anual o mensualmente. Al reinvertirlos aprovecharán el potencial del interés compuesto, el resultado siempre será el de obtener más ganancias a largo plazo. 

Si tomamos el ejemplo anterior de una inversión de $100 pesos invertidos a un año con una tasa de 10%. Al finalizar el periodo se tendrán esos $110 pesos, pero si se maneja el interés compuesto, se vuelven a invertir esos $110 pesos en un nuevo periodo. Así se habrá generado otro interés adicional a la nueva cantidad invertida, por ello, el monto crece a $121 pesos.

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Diferencias entre el interés simple y compuesto

Ambos tipos de interés hacen referencia a la cantidad de dinero que se genera en un período de tiempo en una inversión. Cada una tiene diferencias claves entre el interés simple y compuesto que debes tomar en cuenta.

Interés simple

  • Al iniciar un nuevo período de inversión o crédito este interés se mantiene igual.
  • Se calcula y se paga sobre el capital inicial de la inversión.
  • Una inversión con interés simple significa que las ganancias generadas no son consideradas para ser reinvertidas en el capital.

Interés compuesto

  • Genera sobre el capital al cumplirse el plazo establecido en la inversión o préstamo.
  • En caso de una inversión, las ganancias generadas se suman al capital. Esto significa que al ser reinvertido se toma en cuenta el total del capital más los intereses generados.
  • Con cada nuevo período de inversión se espera que el interés compuesto aumente.

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¿Por qué es importante el interés compuesto en tu inversión? 

El interés compuesto puede ser una ventaja para los inversionistas a mediano plazo. En el proceso financiero en el que los intereses de cada período se suman al capital inicial para producir nuevos intereses

Aunque ocurre lo contrario para quienes tienen un crédito. Aquí se va generando interés sobre interés, y por lo tanto la deuda se hace interminable.  La CONDUSEF recomienda tener un plan para evitar que los intereses de un préstamo se conviertan en un problema. 

En el caso de las inversiones las ganancias generadas son sumadas al capital, y si comienza un nuevo período, el interés se calculará sobre la base de este nuevo capital. ¿Esto qué quiere decir? Pues que el interés irá en función del capital anterior más los intereses generados.

El interés compuesto así como puede ser benéfico para los inversionistas a mediano plazo, ocurre lo contrario para quienes tienen un crédito. Este ejemplo lo vemos más recurrentemente en las tarjetas de crédito cuando se paga el mínimo.

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