Las empresas de capital privado ahora representan hasta un 25% de las prácticas que ofrecen servicios de salud mental en mercados como el de los Estados Unidos.
La creciente demanda de servicios de salud mental entre los inversionistas destaca cómo el capital privado ha entrado con fuerza en el sector de salud mental, un ámbito anteriormente percibido como de bajos márgenes de ganancia, de acuerdo con estudio reciente realizado por investigadores de la Oregon Health & Science University (OHSU), la University of Pennsylvania y la Yale University.
Aunque el estudio no analizó el impacto sobre el costo y calidad de los servicios, Zhu advierte que el enfoque de inversión a corto plazo del capital privado podría tener implicaciones complejas para el acceso a los servicios en una época de creciente necesidad de salud mental.
La tendencia por invertir en este sector surge tras la pandemia con el surgimiento de alteraciones en el comportamiento y emociones. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) aumentaron hasta 26% tras la contingencia sanitaria y el confinamiento.
La salud mental es la atención integral de algún tipo de trastorno que clínicamente alterna la cognición, emociones y comportamiento de una persona. La falta de atención de este padecimiento representa una oportunidad de desarrollo e inversión. De acuerdo con el Instituto de Health Metrics and Evaluation, 1 de cada 4 personas sufrirá un trastorno mental a lo largo de su vida, lo que genera impactos negativos no solo a nivel social, familiar, financiero y también en su productividad.
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5 claves para invertir en salud y bienestar
Con la incursión de la tecnología en la medicina y otras industrias, la inversión en salud mental y bienestar es una alternativa para inversionistas a largo plazo. En un análisis de la firma CB Insights destaca 5 áreas con potencial dentro de la medicina:
Telemedicina
La prestación de servicios de salud de manera remota durante la pandemia es una modalidad de atención que permanecerá en los próximos años. Incluso, evolucionará la manera de brindar el servicio, diagnósticos e interacción entre pacientes y personal de salud.
Dispositivos conectados o wearables
El uso de este tipo de dispositivos electrónicos sirve para analizar y transmitir información del usuario como una opción de tener un monitoreo de su estado de salud. Cada vez hay más empresas emergentes con nuevos dispositivos portátiles para atender en tiempo real y de mejor manera al paciente.
Terapéutica digital
El panorama en la medicina y su atención ya no será la misma. Con el uso de dispositivos que faciliten la salud digital, nichos como la atención especializada, se convierten en áreas con potencial para invertir. Por ejemplo, el financiamiento estará centrado en empresas que utilicen software o plataformas para brindar un mejor tratamiento de un padecimiento o enfermedad de manera virtual.
Manejo de enfermedades crónicas
El incremento de enfermedades crónicas impulsa a gran escala las inversiones para encontrar una mejor atención y medicamentos para combatir dichos padecimientos. La demanda por expandir ensayos clínicos e investigaciones perfilan este subsector como uno de los más prometedores para los inversionistas.
Farmacias en línea
Otra posibilidad que brinda el healtech es el proceso y logística de compra y distribución de medicamentos. Con el uso de la tecnología, las startup que brindan servicios de envío a través de plataformas digitales también atraen inversiones de capital privado a largo plazo.
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¿Por qué invertir en salud mental?
La inversión en tecnologías disruptivas en la medicina es una estrategia rentable para alternativas de inversión como el capital privado. Este tipo de inversión enfocado en empresas emergentes en salud incrementó cinco veces más en América Latina tras la pandemia.
En los últimos años, uno de los sectores con mayor captación de inversión en la industria de venture capital es el healtech. Una industria que toma soluciones tecnológicas para elevar y hacer más eficiente al sector salud. Incluso, en los últimos cinco años pasó de 16 millones de dólares hasta 99 millones en la región Latinoamericana, lo que representa un incremento de casi 6 veces, de acuerdo con cifras de la plataforma Startupeable.
Pese a ese aumento en la inversión de la salud y tecnología, aún persiste la necesidad de atender padecimientos como la salud mental.
Actualmente, existen empresas emergentes que atraen recursos del capital privado enfocados en preservar la salud mental. Una de ellas es Calm, la primera startup en ser un unicornio.
La empresa logró recaudar 88 millones de dólares de los fondos TPG Growth, Insight Venture Partners, Ashton Kutcher’s Sound Ventures y Creative Artists Agency. La aplicación Calm logró incrementar sus ingresos anuales cuatro veces más a 150 millones de dólares en los últimos tres años.
En los últimos meses, la investigación clínica, incursión de tecnologías disruptivas en la medicina, cuidado del bienestar e inversión en salud mental creció 4 veces más que en los últimos cinco años, siendo una nueva oportunidad para el venture capital.
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