8 de julio de 2022

Hoy en día, la naturaleza nos demanda conciencia y trabajo para poder restaurarla y conservarla. Para los jóvenes emprendedores y creadores de T-Sobra la razón de ser de este proyecto radica en la necesidad de acercar a las familias a un estilo de vida ecológico, así como construir puentes entre la comunidad y la naturaleza a través de la recolección de residuos orgánicos y la elaboración de composta.

T-Sobra es un proyecto de impacto ambiental que a su vez promueve el desarrollo económico de la comunidad. Su modelo de negocio incentiva la agricultura urbana y le permite generar rentabilidad a través de la recolección de residuos orgánicos y la venta de la composta creada a partir de ellos. Y al mismo tiempo crecer el equipo de trabajo y ser fuente de empleos.

Su misión es generar un impacto ambiental positivo a través de alternativas innovadoras de distribución y uso de residuos orgánicos, en colaboración con la comunidad para alcanzar beneficios económicos y para la salud. Así como crear un canal social de restauración de espacios verdes públicos y reducir nuestra huella de carbón en el planeta

El equipo T-Sobra está conformado por Óscar Sánchez, Viridiana Lina, Luis Lugo y Dennis Popoca, que se identifican con los valores de colaboración; responsabilidad, sostenibilidad, resiliencia, empatía y conciencia.

Desafíos en la recolección de residuos orgánicos

La falta de experiencia y conseguir el capital necesario para despegar el proyecto, fueron los primeros retos que enfrentó el equipo. Por eso, participaron en distintos concursos con la intención de obtener los recursos necesarios para impulsar su emprendimiento y lograr capitalizar sus ideas.  

T-Sobra es una idea con gran potencial de crecimiento, sin embargo en México existen pocas opciones para que un emprendimiento en etapas tan tempranas pueda levantar capital. Por otro lado, la naturaleza de este proyecto es generar un impacto socioambiental y pertenece a un sector que suele ser poco atractivo para los fondos de inversión tradicionales.

Todo emprendimiento necesita de capital para ser impulsado, así como la mentoría de especialistas que permitan estructurar un plan de negocios. Cubrir estos dos puntos fue necesario para impulsar T-Sobra y su idea de crear composta a través de la recolección de residuos orgánicos.

Sinergia: T-Sobra y WORTEV CAPITAL

Después de ganar el concurso regional CDMX Sur del IMEF Universitario, T-Sobra entró formalmente al Fondo Incubadora de WORTEV CAPITAL. Este fondo tiene como objetivo impulsar el desarrollo de los proyectos con alto potencial de crecimiento desde etapas tempranas. 

El trabajo conjunto entre ambos equipos comenzó desde la orientación, mentorías y asesorías con especialistas en cada una de las áreas que definen a la empresa. Y con el capital necesario para estructurar el equipo de trabajo. 

“El objetivo es que logren los resultados planteados en el Fondo Incubadora para después llevar el proyecto al Fondo Startup y asegurar su expansión”. Denis Yris, CEO de WORTEV CAPITAL

Impulso en la estrategia de T-Sobra

El Fondo Incubadora fue pensado para apoyar a los emprendimientos en etapa de validación o idea que necesitan acompañamiento para perfeccionar su plan de negocio. La propuesta de WORTEV CAPITAL es apoyar a todos los proyectos en etapas tempranas para que se vuelvan rentables. 

Además, su objetivo es estimular el desarrollo de jóvenes emprendedores con ideas innovadoras y escalables que impulsen el ecosistema emprendedor del país. Así, T-Sobra se convirtió en el primer emprendimiento en el Fondo Incubadora que recibe orientación de expertos y capital. 

T-Sobra en marcha

Las mentorías con especialistas del Fondo Incubadora han permitido que el equipo T-Sobra pueda estructurar y establecer nuevas metas para la empresa. Del mismo modo, la inyección de capital ha permitido crecer el equipo con personal especializado en distintas áreas. 

Esta estrategia les ayuda a continuar el desarrollo de su servicio, la recolección de residuos orgánicos, y el de su producto, la composta T-Sobra. Y así dan a conocer su proyecto a la comunidad de forma asertiva.

“El principal capital que hemos recibido ha sido intelectual, nos han asesorado y el punto en donde hemos visto más cambio es en la estructura. Nos han ayudado a establecer metas, a elaborar presupuestos y básicamente nos han dirigido paso a paso sobre todo en la parte legal”.

Viridiana Lina

Forma parte de la evolución del ecosistema emprendedor de México. El Fondo Incubadora invierte en proyectos de alto impacto y estimula el ecosistema emprendedor del país. También con el Fondo StartUp, pionero modelo de inversión en capital emprendedor, nos enfocamos a impulsar emprendimientos mexicanos mientras nuestros inversionistas obtienen mejores rendimientos.